
Y es que, nunca resulta fácil decir en público que tienes la imperiosa necesidad de echar un tordo, y no es de extrañar, hay pocas cosas menos glamourosas que pillar a alguien soltando lastre.
Hagamos un ejemplo, chicas. Imaginaos a Unax Ugalde a lomos de un caballo blanco, galopando por la playa a vuestro encuentro. Mola,¿no?
Y ahora, imaginad que esta agarrado al water, apretando los dientes y exclamando ¡Que ya sale, que ya sale! ¿le quita, o no le quita encanto?
Por eso, cuando estamos en mitad de una cita con el amor de nuestra vida y nos entra un apretón, nos cuesta tanto mirar a la otra persona a los ojos y susurrarle.-cariño, voy a cagar ¿vas pidiendo los postres? Que incluso se podría añadir un simpático "que esto que voy a echar si que va a ser un pastel casero".
Pero no, nos limitamos a decir. -Voy un momentin al baño-
Y la otra persona, que con total naturalidad podría preguntar -¿que vás, a liberar a un rehen?- se limita a asentir con la cabeza y a mirar al vacío.
A mi me parece curiosisimo que una persona pueda decir "me cago de miedo", pero no atreva con un "me cago" en el sentido más escatológico de la frase. Y por eso se inventan eufemismos de todo tipos y colores para poder hacer una declaración de intenciones sin miedo a que te llamen cagón.
Y algunos se ponen en plan operación secreta y dicen "el topo va a salir de la madriguera".
en plan monárquico para decir "me voy al trono".
O en plan publicista y soltar "voy a tener un momento all bran".
A lo informático para comentar "tengo descargas pendientes".
A lo matemático con un "voy a despejar una incognita".
O decir como mi casero, "tengo que desalojar a un inquilino".
Total, que el ser humano no ha evolucionado intelectualmente para hacer grandes avances, sino para inventarse formas de decir "me cago"
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