
Otra vez más, el departamento de investigación de
hazme el humor me ha encargado escribir un
artículo de mierda.
Y es que, nunca resulta fácil decir en público que tienes la imperiosa necesidad de
echar un tordo, y no es de extrañar, hay pocas cosas menos glamourosas que pillar a alguien soltando lastre.
Hagamos un ejemplo, chicas. Imaginaos a Unax Ugalde a lomos de un caballo blanco, galopando por la playa a vuestro encuentro. Mola,¿no?
Y ahora, imaginad que esta agarrado al water, apretando los dientes y exclamando ¡
Que ya sale, que ya sale! ¿le quita, o no le quita encanto?
Por eso, cuando estamos en mitad de una cita con el amor de nuestra vida y nos entra un apretón, nos cuesta tanto mirar a la otra persona a los ojos y susurrarle.-
cariño, voy a cagar ¿vas pidiendo los postres? Que incluso se podría añadir un simpático "
que esto que voy a echar si que va a ser un pastel casero".